miércoles, 14 de enero de 2015

Típico alemán: Las zapatillas de casa




Hay muchas cosas sobre las personas de un país que sólo se pueden aprender estando in situ. Aquí no suelen ayudar mucho los libros de historia. Una de las primeras cosas que me llamó la atención cuando llegue a friopais fue la relación que tenían los autóctonos con sus zapatillas de casa. Las zapatillas en sí no me parecieron excesivamente extrañas aunque en líneas generales sí que recuerdo que me parecieron más sosas.

Por estos lares es normal quitarse los zapatos al entrar en casa propia o ajena. Cierto es que una vez llegado el primer invierno dejó de sorprenderme, ya que a causa de la nieve, el hielo, porquería de la calle y el anticongelante que se reparte por las calles para luchar infatigablemente contra el invierno, hacen una masa que yo no querría tener que limpiar de mi moqueta. Es por lo tanto normal quitarse los zapatos y por pura lógica, es mejor llevar algo que ponernos en los pies, si no queremos que se nos queden los pinreles helados. Así pues es común llevar un par de calcetines gordos, o nuestras propias zapatillas de casa cuando vamos de visita.

Hay gente que suele ofrecer pantuflas a sus invitados. Éstas suelen comprarse en pack y es costumbre colgarlas a la entrada para que los invitados que lo deseen las utilicen. Aunque esta opción no es para mí, eso de ponerme unas zapatillas usadas por tantas personas...iugh!!!

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