miércoles, 18 de febrero de 2015

El negocio de la maternidad I: Un revuelo de la leche



Vaya por delante que esta entrada la escribo antes de ser madre, antes siquiera de estar embarazada, pero la escribo porque aún estando al otro lado de la barrera, tengo una opinión propia. Para muchos aspectos de nuestra vida que nos resultan difíciles de manejar hay entrenadores, consejeros, coachs…llamadlo como queráis. Son gente ajena a nuestro entorno que tienen como misión ayudarnos a solventar algún tipo de problema o a prestarnos apoyo a cambio de remuneración económica. Sí me parece que hay veces en las que es conveniente que venga alguien de fuera a traernos un poco de claridad, pero no creo que esto sea siempre necesario. Es más cómodo sí, pero no creo que delegar ciertas cosas sea lo que nos conviene.

En lo que a la maternidad se refiere, hay de todo, para todos los gustos y colores. Y como siempre en la vida, siempre hay quien afirma que A en mejor, y por supuesto hay otro grupo que afirma que A se equivoca y B es la opción a tomar en cuenta. La gente se avala en “estudios” y sí por pongo a entrecomillas porque a los resultados de preguntar a un par de cientos de personas sobre un aspecto de su vida ignorando muchos otros, no los puedo llamar estudio.

Hace unos días hubo una polémica en las redes y parece ser que se ha retirado un libro escrito por un pediatra. Pongo la mano en el fuego y creo no quemarme si afirmo que más de la mitad de las personas que tanto se alteraron al leer frases, que muy posiblemente estén sacadas de contexto, no se han leído el libro completo. Y no, no pretendo ponerme ni a favor ni en contra del susodicho libro, más que nada porque no me lo he leído y antes de formarme una opinión, prefiero leer yo misma la fuente original. No me vale que venga nadie a decirme cómo tengo que hacer las cosas y por eso mismo no me vale la opinión de una persona que no se ha informado bien, en este caso, leído el libro a contarme que ella lo hace mucho mejor que nada ni nadie porque da el pecho 3 años seguidos a sus hijos.

Creo que no me equivoco si afirmo que la lactancia materna es lo mejor para el bebé, pero dar el pecho no es algo siempre tan sencillo de lograr. Habrá familias que lo consigan sin problemas y habrá otras que no lo logren. Por eso entiendo que es necesario que haya personas formadas e informadas que nos ayuden en caso de que sea necesario. Lo que no me gusta es que te vendan que una asesora de lactancia te quiere ayudar, porque ella es así de maja, cuando si en realidad le estás pagando un dinero, sea ella maja o no, esa ayuda ha dejado de serlo para convertirse en un servicio prestado.

Vamos que está genial pagar a alguien por su tiempo, pero que no me lo vendan como que son la ONG de la maternidad, porque si están cobrando, lo que están haciendo es venderte un servicio.

2 comentarios:

  1. No me he leido el libro, solo el resumen. Creo que el revuelo viene por afirmar que a los 4 meses hay que destetar e introducir papillas (y obviamente leche artificial, porque los bebés, hasta los 18-24 meses tienen necesidad de beber leche, sea de su madre o en polvo). Me parece una barbaridad. Claro que cada uno puede escribir lo que quiera. Exágerandolo, también un oncólogo puede escribir que hay que empezar a fumar, o un nutricionista decirte que es mejor comer verdura alterada genéticamente, está en su derecho, pero simplemente no es beneficioso para la salud pública. Eso no quiere decir que esté de acuerdo con que hay que retirar el libro del mercado. En Espana, estoy de acuerdo que a veces no es facil que la lactancia funcione por falta de asesoramiento y por falta de conciliación de trabajo-familia (aunque las cosas están cambiando mucho). En Alemania, rotundamente no es así, durante ocho semanas despues del parto tienes derecho a una comadrona (muchas especialistas en lactancia, he visto pocas que no sean pro-lactancia, además la puedes escoger tu previamente y enterarte de que formación tiene), que viene a tu casa cada dia, si lo necesitas y te lo paga el seguro. Si después de estas semanas necesitas aun ayuda, el médico te firma un papelito y sigues recibiendo asesoramiento. Así que a menos que realmente haya una enfermedad de poca o nula producción de leche (cosa que no es muy frecuente porque sino la especie no habría evolucionado), asesoramiento gratis lo hay. Si que es un servicio prestado, pero la comadrona va a cobrar la "Nachsorge" de la Krankenkasse después del parto igualmente, des pecho o no.

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    1. Catalano Bávara muchas gracias por pasarte y contarnos cómo es en Alemania, ya que yo de esos temas aún no tengo ni idea.

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