miércoles, 15 de abril de 2015

Mens sana in corpore sano I: Cuidar el sueño I

Cada persona es un mundo y las necesidades varían de una persona a otra enormemente. sin embargo todos coincidimos en que es necesario cubrir las necesidades básicas mínimas de manera adecuada si no queremos tener problemas de salud. El estrés y la vida moderna nos obligan muchas veces a ir a un ritmo que no es saludable y por el que muchas veces lo acabamos pagando caro. Sólo tenemos un cuerpo y debemos cuidarle ya que si bien es cierto que hay problemas que se pueden solucionar y/o parchear, al final todo acaba viniendo de vuelta y la salud se resiente y mucho.

Hace unos años estuve muy muy enferma, tanto que no sabíamos si iba a llegar a fin de año. Por suerte todo eso ya pasó y a día de hoy puedo decir que estoy sana. El estar tan enfermo es una experiencia traumática, que yo por supuesto no quiero volver a repetir, pero también tiene su lado positivo. Gracias a haber estado tan enferma he aprendido a querer a mi cuerpo y cuidarlo se ha convertido en una de mis prioridades y por eso he decidido comenzar una nueva sección contando cómo he aprendido yo a cuidarme. Yo no soy ni médico ni una experta y por eso todo lo que cuento en el blog se basa en mi experiencia personal, cada uno que tome o deje las ideas que más le convengan.

El insomnio es un problema que padecen cada vez más personas y que acarrea graves consecuencias en nuestra salud. Nuestra capacidad de rendir disminuye mucho con lo que al ver que no rendimos cómo se espera de nosotros, hace su aparicíon el estrés. Irse a dormir con la cabeza llena de preocupaciones no es la mejor manera de solucionarlas. Para poder pensar con claridad hay que haber descansado lo suficiente. Os quiero contar cómo podemos comenzar a cuidar nuestra salud a través del sueño, teniendo en cuenta que cada persona tiene sus necesidades individuales de sueño, hay perosnas que necesitan más horas de descanso y otras menos. Tomemos una media de 8 horas de sueño reparador como dato base, si tenemos que levantarnos a las 7, a las 11 de la noche tenemos que estar dormidos. Pero dormidos-dormidos, y no yéndonos a la cama las 11.

Todos tenemos muchas cosas que hacer e inevitablemente hay momentos en la vida en los que surgen problemas que nos quitan tiempo y nos suponen un gran esfuerzo. Para poder bregar con ellos lo mejor es estar descansado y con la cabeza lúcida (ya sé que es fácil decirlo) y el monento de irnos a dormir es para dormir y no para tratar de solucionar ningún problema que por otra parte, creo que dificilmente podremos solucionar a las 11 de la noche. Para no irnos a dormir acelerados es conveniente dejar de lado ciertas cosas antes de irnos a dormir. Si vamos a irnos a la cama a las 11 de la noche, a partir de las 10.30 es mejor no debanarnos los sesos más, ésto nos ayudará a relajarnos y poder dorminos cuando nos conviene, para que mañana podamos poder enfrentarnos a nuestros retos diarios.

Si eres una persona nerviosa como yo, puede que te ayude tomarte una infusión o una taza de leche caliente poco antes de irte a dormir. El tiempo anterior a irnos a la cama debe ser tiempo de relax y una tacita caliente de un buen té nos puede ser de ayuda ;-). Comienza a desconectar de todo lo que has hecho hoy, y procura que tus últimos pensamientos sobre el día sean positivos, aunque no hayas logrado hacer todo lo que tenías pensando, seguro que has conseguido hacer muchas cosas y has avanzado en otras.

2 comentarios:

  1. Cuabta razón. Nos pasamos mucho tiempo de nuestra vida odiando nuestro cuerpo, solo viendo sus defectos y un día te dices "sólo tengo uno y he de cuidarlo, lo importante es la salud, no el aspecto". Y yo no he estado muy enferma pero mi forma de pensar a cambiado a eso hace no demasiado.
    Yo antes dormía genial, del tirón y sin apenas preocupaciones. Últimamente estoy muy agitada a rachas y ahora estoy en una de esas rachas, supongo que los estudios y el pensar demasiado en el futuro que no veo claro en lo laboral influyen.
    Besos

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    1. Me alegro mucho de que te encuentres mejor contigo misma y espero que esas tensiones desaparezcan pronto. ¡Sobre todo no pierdas el ánimo!

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