viernes, 3 de abril de 2015

Típico alemán: Ostern



La semana santa en Friopais tiene un carácter distinto al que conocemos en España. Aquí no suele haber procesiones, ni penitentes, ni saetas. Por estos lares son más de darse al chocolate y a colorear huevos. El conejo de Pascua esconde los huevos de chocolate y pequeños regalos y el domingo de resurrección cestita en mano ¡hay que hacerse a la búsqueda!

La decoración no es oscura ni fúnebre si no llena de color y los conejos y los huevos de colores campan a sus anchas. Los más hábiles incluso se aventuran a vaciar y pintar los huevos a mano para utilizarlos como decoración.



¿Habéis teñido huevos alguna vez? Es muy sencillo, sólo hace falta cocer los huevos duros y teñirlos con colorante alimenticio.

¿Os atrevéis a soplar huevos? Yo creo que está actividad la probaré cuando mis futuros hijos tengan edad de manejar huevos sin hacer una tortilla indeseada jejejeje.



¡¡Qué disfrutéis de los días de fiesta!!

2 comentarios:

  1. Me gusta más esa semana santa oyes ;)
    No soporto las procesiones, menos mal que alrededor de mi casa no hacen demasiadas.
    Besos

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    1. La verdad es que el ambiente es completamente distinto. Tengo pendiente publicar un par de fotos, ¡verás cuánto color!

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