miércoles, 6 de mayo de 2015

Mens sana in corpore sano: Hacer dieta vs. comer sano

La obesidad es un problema a nivel mundial y en ciertos países un gran porcentaje de la población tiene sobrepeso, muchos de ellos llegando a padecer obesidad mórbida. No sólo adultos se ven afectados, los niños padecen las consecuencias de su sobrepeso.

El ritmo de vida tan frenético que llevamos habitualmente no nos lo pone fácil para alimentarnos como deberíamos con lo que es relativamente habitual acabar comiendo cualquier cosa a una velocidad de vértigo. Que en España sea común tener una pausa para comer de dos horas, nos invita a comer más cantidad de la que deberíamos, ¡tener dos horas para comer no significa que tengamos que pasárnoslas comiendo!

Durante el invierno parece que se nota menos, pero ahora que poco a poco el sol se anima a salir parece que a la gente le entra prisa por según ellos"ponerse en forma" . Pero no nos engañemos, es más bien hacer el paripé en el gimnasio o haciendo que corren (es que el ser runner ahora es lo más in), siguiendo la dieta de moda, perdiendo un par de kilos y dejándose la salud, en muchos casos sin saberlo. Si engordamos es porque ingerimos más calorías de las que quemamos, que a todos nos gusta el picoteo, pero no hay que excederse porque lo pagamos con la salud. El hecho de estar delgado tampoco significa que estemos sanos e independientemente de si tenemos una talla 38 o una 42 no, debemos cuidar la alimentación. Claro que comerse un donut o una hamburguesa de vez en cuando no es malo, pero este tipo de comida no debe ser sustituto de nada.

Cuando estuve muy enferma, tuve que comenzar con una dieta bastante retrictiva ya que no sabíamos cómo se iba a desarrollar la enfermedad y no estabamos seguro de que no fuera cáncer. Recuerdo el día que me comunicaron en el hospital que no tenía cáncer como uno de lo más felices de mi vida, a pesar de estar muy débil por la operación. Yo soy más bien menudita, pero de caderas anchas, y reconozco que antes de ponerme tan enferma no es que comiera fatal, pero tampoco ponía excesivo cuidado en qué comía, cuándo y cómo. Pero gracias a haber estado enferma (quiero quedarme con lo positivo) he aprendido mucho sobre mi cuerpo y sobre alimentación y si bien no hay que demonizar alimentos, sí debemos poner cuidado en qué comemos y cuándo lo comemos.

Os dejo algunas de las cosas que yo me he acostumbrado a picotear. Y digo a costumbrado, porque yo tengo claro que entre comerse una zanahoria o un paquete de patatas fritas, la mayoría de las veces prefiero lo segundo. Sin embargo, me he esforzado, y mucho, en dejar de lado ciertos picoteos insanos y comer cosas más sanas.

Pimiento en tiras

Pepino sólo o con un poco de yogurt

Zanahoria en tiras o ensalada zanahorias

Tomate

2 comentarios:

  1. La verdad que tomamos muchas practicas alimenticias como normales cuando no lo son en absoluto y cada vez se ve más. Tendriamos que aprender más de la comida de nuestros antepasados.
    Besitos

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    1. Es cierto que vemos cosas como normales que no deberían de serle. Darse un gusto de vez en cuando está bien, pero sin caer en los excesos. Además si sólo tomamos X algunas veces, lo valoramos más.

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