lunes, 8 de junio de 2015

Expatriados tóxicos

Los que ya llevamos algún tiempo viviendo fuera y nos hemos hecho un huequito en otro país, no somos ni de aquí ni de allá. Para la gente del lugar somos "los de fuera", que no tiene porqué malinterpretarse negativamente, y para los de nuestra tierra, somos "los que se fueron". Vamos, que estamos en medio como el jueves. Y muchas veces no sabemos para dónde tirar.

Yo que siempre intento ser feliz allá donde esté, sí soy así de rara, trato de adaptarme al entorno. Cual camaleón molón, siempre tratando de alejarme de los depredaros que me acosen. Eso sí, sin perder la esencia propia que en esta vida hay que tomarse las cosas con filosofía, aunque sea a ratos.

En todos los años que llevo fuera he conocido gente de muchas partes del mundo, de hecho, tengo la inmensa suerte de conocer a gente de los 5 continentes. Las oportunidades de aprender son infinitas. Aprender, adaptarse y tomar lo que más nos guste de cada lugar es mi manera de hacer las cosas, y eso parece no gustar a ciertas personas. Sobre todo a no lugarennos.

Es Alemania la panacea? No, ni mucho menos. Sin embargo tiene, como cada país en el mundo sus ventajas y cosas positivas. Entiendo que para una persona que por motivos de fuerza mayor está obligada a vivir aquí, aún no sabe el idioma y ha vivido el traslado como algo traumático, pues reniege del país de acogida. Lo que no comprendo es que gente joven, que van por la vida de modernos, abiertos y tolerantes, lleven años en Alemania (aunque esto es aplicable a cualquier país), sepan el idioma medio regulero y no hagan más quejarse y protestar por todo.

Yo soy muy cuidadosa con las amistades que mantengo, ya que creo que todas las personas que están de manera habitual a nuestro alrededor ejercen una influencia en nosotros. Yo quiero influencias positivas y gente de la que aprender, y por eso limito mucho el contacto con algunos expatriados españoles, ya que son muy tóxicos. Siempre lloriqueando porque echan de menos España, el sol, la comida y no sé yo qué más. Siempre una queja y nunca un comentario positivo. Siempre una comparación entre España y Alemania en la que España es ensalzada y Alemania machacada.

Ningún país es el paraiso en la tierra, todos tienen sus cosas buenas y malas, pero es mejor quedarse con lo bueno y tratar de mejorar lo malo.

5 comentarios:

  1. ¡Esta entrada podría haberla escrito yo! Yo también intento huir de los expats tóxicos, como tú los llamas, pero es que a veces es tan difícil... ¡están en todas partes! Al principio pensaba que cambiarían, ahora a la primera que empiezan con el discurso les suelto lo que pienso y no me vuelven a llamar. ¡Mejor así, la verdad!

    Un abrazo,

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    1. Pues haces bien, mejor librarse de gente que nos amarga. Bastante dura es la vida como para dejar que nos roben el ánimo.

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  2. Son mis preferidos, esos que llevan 20 años en Suiza (Alemania etc), fuera de su tierra y si quiera se molestan en aprender el idioma local, y lo peor de todo es que todo lo del país que les acoge les disgusta... y peor aun es que pretenden que el país que les acoge adopte costumbres del país de donde vienen!!!

    Cuánto mas lejos de esta clase de personas mejor, haces bien :-)

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    1. Es que hay cada personaje suelto por ahí que me dajan anonadada....
      Una vez en medio de una conversación, soltó otro expatriado que le parecía fatal que Alemania no celebrara ciertas fiestas que en su país sí se celebraban, él quería tener el día libre en aquí tambien. Vaya morro!

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    2. Si, desgraciadamente lo conozco. En el trabajo hubo una ocasión que de casualidad una de aquí pidió libre un día que era fiesta en "otro país", y la persona del "otro país" dijo algo así como que en modo venganza ella cogería libre las navidades...... Yo me quedé como ¿perdona?

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