viernes, 2 de octubre de 2015

La vida después de un aborto y legrado

Varias personas me han preguntado cómo estoy después de la pérdida y he pensado que esta entrada podría ser de ayuda a quienes estén pasando por lo mismo.




La vida sigue, no se detiene. El mundo sigue avanzando imparable. El despertador vuelve a sonar, hay que volver a levantarse para ir a trabajar. Los trabajos del máster esperando sobre la mesa. La nevera se vacía y hay que volver a hacer la compra.
Esas personas tan maravillosas que me acompañaron en los primeros momentos vuelven a su rutina y yo a la mía.


Físicamente hablando, no me ha parecido muy duro. Supongo que es así gracias a que aún no había superado las 12 semanas.


Psicológicamente está siendo mucho más duro. Los primeros días estuve muy tensa, irascible y bastante apática. Recuerdo incluso una mañana, levantarme aún medio dormida para ir al baño y creer que todo había sido una horrible pesadilla. Durante un par de minutos creí que todo había sido un mal sueño, pero al ir al baño me di cuenta de que era real. Había sucedido y no hay vuelta atrás.


Ya ha pasado algo más de una semana y los nervios se van templando. Yo acepto con cierta celeridad que hay cosas que yo no puedo cambiar por mucho que lo desee. Y podéis creerme si os digo, que no había nada que deseara más que a ese futuro bebé. Pero no pudo ser.


Sinceramente no he desarrollado ningún tipo de rechazo a mujeres embarazadas, bebés y demás. Sí es cierto que en mi cabeza se ha desdibujado un poco la visión de un futuro como familia de 3. El deseo inmenso de lograrlo sigue ahí, tanto en mi marido como en mí. Pero ambos sabemos que debemos esperar.


Si hay algo que temo, es la reaparición de mi amiga de rojo. Miedo tengo a no poder quedarnos embarazados pronto. Me asusta la idea de ir a reproducción asistida, pero si esa es la senda que debemos seguir, así lo haremos.


Muchas gracias por vuestro apoyo e interés, también me han ayudado a no decaer :-).

4 comentarios:

  1. La parte física se pasa enseguida y en unos días estás haciendo vida normal. La emocional es la más dura. No deja de ser un duelo que hay vivir, con todas sus fases. Negación, ira, aceptación... El tiempo es fundamental y cada persona es un mundo. Cuando llegues a la fase de ira, no te sientas mal, es todo normal y es un paso más para aceptar lo que ha pasado.

    Los miedos que sientes son normales y además, en según que entornos, la presión se puede hacer un poco insoportable. A mi no paraban de decirme que tranquila, que después de un legrado te quedabas enseguida porque estaba todo como 'arado' y la vida se agarraba mejor. Como si un bebé fuera una patata O_o. Y quiero que sepas que, como a nosotros, puede que pasen meses y siga llegando la regla. Y eso no significa nada, porque sigue siendo el azar lo que hace que un 25% de nuestros embriones fecundados se implanten. Quiero que sepas que si os quedáis pronto, estupendo, pero si no pasara, ante todo tranquila. Y que si necesitas gritar alto por la ventana, con rabia, lo hagas. Y si necesitas hablarlo, aquí estamos :).

    Un abrazo fuerte :)

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    1. Muchas gracias Hobbita. Sé que la gente (son pocos los que lo saben) hace comentarios sin mala intención, pero la verdad es que la frase de "bah, no te preocupes, si ahora te quedas enseguida otra vez y ya está". Pues quizás sí me quede pronto (y ojalá que el embarazo prospere) o puede que no...Nunca se sabe.

      Lo que sí sé, es que cuando vea el positivo en el test, no creo que pueda reirme desde lo más hondo....no sé que sentiré. Pero después de esta experiencia, hay muchas cosas que no veo claras. El tiempo dirá...

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  2. Bueno, piensa en positivo y pronto podréis volver a intentarlo.
    Mucho ánimo.
    Besos

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