viernes, 16 de diciembre de 2016

Prenniexpat: Achaques

La verdad es que estoy muy contenta y estoy disfrutando mucho del embarazo. De hecho me encanta mi tripón y me alucina sentir a la peque bailotear dentro de mi, es una sensación indescriptible e impresionante.

Sin embargo no todo iban a ser gracietas prenniles, como buena prenni también tengo mis achaques. Para no aburrir al personal, simplemente os dejo una lista breve con algunos de los, para mí, más significativos. No creo que sean nada nuevo para nadie, pero hay cosas que yo no sabía y que me han sorprendido bastante.

Insomnio, aunque más bien es un no poder dormir toda la noche del tirón. Esto me sucede desde la semana 17-18. Vamos, que estoy acostumbrada.

Ardor de estómago. Con lo que yo he sido con la comida picante y sabrosona! Y que mal se pasa...hay momento en lo que creo que me van a salir alas en la espalda y que estoy mutando a un dragón escupefuego.

Rechazo a cierto alimentos: Este síntoma ya lo había oído, pero me ha sorprendido mucho rechazar cosas que antes me encantaban. Y si no me encantaban, por lo menos no las odiaba a muerte. Que nadie me acerque un melocotón que hecho hasta la primera papilla!

Vómitos, sí, lo sé, es muy poco glamuroso. Y para mí toda una sorpresa ya que yo no era nada propensa a devolver.

Seguimos con las cosas finas en el embarazo, los gases. Hay gente muy pedorra, en el sentido literal de la palabra, y hay personas que de normal no tienen tantas ventosidades. Yo pertenecía, sí pretérito, al segundo grupo. Espero que después del parto mi yo pedorro desaparezca.

Retención de líquidos. Sé que hay mujeres que no lo sufren, afrotunadas ellas! Yo tengo las manos con unos dedos tipo salchica alemana que me asusto de ver...

Problemas en los tendones. Yo de esto no había oído hablar jamás, pero dice mi gine que algunas pocas mujeres (suerte la mía!) lo padecen. Me duelen los dedos de las manos y éstas se me quedan dormidas. Me pasa sobretodo por las tardes y a las noches. De hecho hay momentos en los que no puedo cerrar del todo las manos...parece que me ha dado un paralís!

Vamos a dejarlo aquí que no quiero asustar a nadie! :)


Vosotras recordais algún achaquillo significativo?

8 comentarios:

  1. ¡¡¡¡¡Hola!!!!
    Yo en ambos embarazos tuve ardores y vómitos hasta el final. Por lo demás genial porque no tuve retención, ni ningún dolor de nada...pero hasta el segundo trimestre en vez de engordar estuve adelgazando, así que imagínate lo que llegué a vomitar. Vivía de purés y poco más, todo me sentaba fatal.
    A pesar de eso estaba muy contenta y la vida me lo compensó con buenos partos, sin epidural(aquí aún no la tenían) y con la mayor empecé con contracciones en casa a las diez de la mañana, ingresé a las 11 y a las once y veinte había nacido y con el otro empecé a las once, ingresé a las doce y veinte y a las doce y cuarenta había nacido, fue de record, jejeje.
    A mí para el ardor, además de tomar Almax me ayudaba tomar un yogurt natural, o chicles dementa, pero ya te digo, ayudaba, no se me quitaba.
    Un besín y a seguir disfrutando.

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    1. Jo, pues yo estoy reteniendo líquidos que no veas... Espero que tras la llegada de Plumilla se vayan todos.
      Besos

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  2. Mi yo pedorro vino con el embarazo y no se marchó después, siento decírtelo. Los tendones... en fin, a mis post sobre la tendinitis de quervain me remito. Y los ardores eso si que los tuve solo al final del embarazo y se me calmaban bebiendo leche muy fría y comiendo de a pocos. El insomnio creo que es algo que el cuerpo hace para prepararte para lo que viene. Y es que luego duermes a cachos. A mi no me sienta del todo mal pero vamos, que pasar pasa.

    De todas formas, todos los síntomas compensan el premio final :p

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    1. Yo estoy muy contenta y lo llevo bien porque tener a Plumilla merece la pena :D

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  3. Jajaja me has recordado una anécdota. A mi grupo de preparto venía una antivacunas que estaba fatal del tarro. De hecho luego el marido la dejó y le quitó la custodia del bebé porque estaba mal de verdad, decía barbaridades y tenía unas ideas muy peligrosas como parir en casa sin equipo médico.
    Pues en los ejercicios de preparación al parto se empezó a cuescar y tenía a mi marido al lado, que se comió todas sus ventosidades. El olor era tan fuerte que le llegó al primo de mi marido, que estaba con su mujer en la esquina contraria.
    Encima tras el divorcio la chavala se mudó detrás de mi casa y siempre que la veo me da la risa recordando eso.
    Besos

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    1. Qué pedorra la tía!! xD
      Espero no ventosear así en público aunque nunca se sabe qué sorpresas nos depara la vida... :P

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  4. Para los ardores y náuseas pastillas juanola.

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